jueves, 17 de junio de 2010

Diario de a Bordo: Vacaciones en el Mar (III)


2 de Junio: Desde las 4 de la tarde del día anterior que zarpamos del puerto de Estambul, hasta las 10 de la mañana del día de hoy hemos estado navegando... Agradable sensación, os la recomiendo. Como no llegábamos muy temprano, nos tomamos el despertar con tranquilidad, aunque el desayuno estaría abierto hasta las 9.30h. o 10.00 h.

Del día anterior se me olvidó contaros el simulacro que hacen antes de zarpar, de obligado cumplimiento cada vez que se embarca en un crucero de estos.... Pa flipar lo organizado todo, te hacen ponerte el salvavidas, y según donde tengas ubicado el camarote tienes un punto de encuentro donde una persona de la tripulación se encarga de dar las instrucciones precisas en caso de evacuación. Vaya, algo así, para mis amigos prevencionistas, como preparar un Plan de Evacuación con sus distintos grupos de orden y mando.

En fin, por dónde íbamos, ah si, como siempre a comer... por el desayuno, como el día anterior desayunamos en el buffet, pues esta vez se nos antojó desayunar en el restaurante, y allá nos dirigimos, donde nos sentamos en una mesa redonda a compartir con otras personas. En la mesa se sentaron una pareja joven, de Murcia, muy simpáticos, que cuando entablamos conversación obligada sobre la visita o excursión del día, dijeron que tampoco la habían contratado, al igual que nosotros y que querían hacerla por libre, aunque no tenían mucha idea de cómo. Nosotros les contamos que con mi "super ebook" y sus guias, y ganas de aventuras se llega a todos lados, y si los 4 nos uníamos pues todavía más económico saldría todo. Y así lo hicimos, cogimos fuerzas para la excursión y planeamos la excursión del día a Éfeso, con Carlos y Marisa, como se llamaban nuestros acompañantes de hoy.

Como siempre, lo primero salir del puerto de Esmirna, y nada más salir, como no con nuestro gafe, vemos a lo lejos a la "familia Basura", pero por favorrrrrrrrrrrrrrrr, es que nos lo vamos a encontrar en todos los rincones.... que van mas de 1000 pasajeros, como tenemos tanta mala suerte de que siempre nos encontramos a los mismos, y los mismos son siempre ellos.... "la Familia Basura" arggg.... que manía les cogimos... En fin, frenamos, dejamos que se fueran y nos acercamos a los taxis y empezamos a negociar con ellos, esta vez el ingles fue a menos y a Juanrra le dio por espurrear un italiano algo comprensible por estos taxistas turcos. Nuestro recorrido deseado era visitar Éfeso, que estaba a una hora de Esmirna, así que haciendo cuentas, 2 horas de ida y vuelta, y mas o menos 1 hora de visita a Éfeso, quedamos en 3 horas que luego se convirtieron en y pico... por 65 euros, mas o menos bien, ya que la primera oferta que nos hicieron fue de 100 euros y esta vez íbamos 4 personas... Así que en marcha....

La primera aventura, el taxista y su forma de conducir, la ostia santaaaaaaaaaaaaaaa. Alonso es un pardillo al lado de este.... que sustoooo, que peligro... como le hablaras era peor... te miraba para contestarte... y te enseñaba revistas turísticas y dejaba de mirar el frente para enseñárnosla... joderrrrrr. Yo iba detrás de él y cuando miraba hacia delante me acojonaba... y eso que tiramos a la ida por autopista de peaje., y la carretera presentaba un aspecto seguro... peor fue la vuelta... Juanrra iba un poco acojonado, la tensión se cortaba en el ambiente por los 4 pasajeros aterrorizados que íbamos a bordo...jajaja

Después de casi una hora en taxi, llegamos a Éfeso,uno de los sitios arqueológicos más importantes de toda Turquía y tal vez del mundo antiguo.Durante nuestra visita, descubriremos las inolvidables riquezas de Efeso, antigua capital de Asia Menor y puerto principal del Mediterráneo. Admiramos el Ágora, el Templo de Adriano y nos quedamos con la boca abierta ante la magnífica Biblioteca de Celsio. Una foto recuerdo sentados en el graderío del Teatro más grande de la antigüedad, nos conducirá a los tiempos en los que estaba repleto con más de 30.000 espectadores.

Si os apasiona la exploración arqueológica, disfrutarás en Éfeso. Éfeso, está considerada una de las siete maravillas del mundo, empezó sus días como refugio jónico y terminó convirtiéndose en la segunda ciudad más importante del Imperio Romano y en sede de una iglesia cristiana (a la que hace referencia San Pablo en su Carta a los Efesios). Éfeso alberga también el colosal Templo de Artemisa, la primera gran estructura construida totalmente en mármol. Este templo es cuatro veces mayor que el Partenón de Atenas, y se ha dicho de él que es "lo más hermoso que ha hecho la humanidad", si creemos a Pausanias, un pionero de los libros de viajes. También veremos el gimnasio de Vedius y los cimientos de lo que debió ser un enorme estadio (las gradas se desmontaron para construir la muralla bizantina). Una vez atravesada la puerta principal, es imposible no sentirse cautivado por la Vía Arcadia, una maravillosa avenida flanqueada por columnas de mármol. Uno de los extremos de la vía termina en un pequeño pantano, y el otro en el deslumbrante Gran Teatro. Este teatro, que tenía capacidad para 30.000 espectadores, está excavado en las faldas del Monte Pion y servía de escenario al Festival de Artemisa, que se celebraba cada año. Ante el teatro, está la Vía de Mármol, que nos llevará a la Biblioteca de Celso, casi totalmente reconstruida por arqueólogos vieneses. La fachada excavada de la biblioteca es un homenaje a la majestuosa arquitectura que en tiempo dominó en Éfeso. Si miramos a la colina, veremos el Templo de Adriano, los Baños de Scholastikia y las Casas Colgantes. Un poco más lejos se encuentra la Fuente de Trajano y la Cueva de los Siete Durmientes.

Toda esta maravilla la recorrimos ambos 4, venga foto aquí, y foto allá, y sin un solo sitio con sombra, a pleno sol, y la calor que hacía... Allí había más gente que en la guerra, porque aunque fuimos por libre, todas las excursiones guiadas se dirigieron hacia allí como visita obligada, y parece que llegamos todos a la vez. Lo aconsejable es entrar por la puerta Este, para que el paseo hasta la otra entrada se te haga todo cuesta abajo y se te sea menos pesado.

En el Odeón, (teatro romano más pequeño, para reuniones más pequeñas), me dio por subir y subir... y cuando yo y mi "vértigo" nos juntamos, madreeeeeee, me dije de aquí no me muevo y la mayoría de fotos que me hizo Juanrra todas están en el mismo sitio, como me dijo alguien, parecía que era ya parte del mobiliario, jajaja. Hasta que Juanrra no vino por mi para ayudarme a bajar, estaba como petrificada en el sitio... Por la Vía Arcadia, que recorría casi toda la excavación arqueológica me dio por dar unos pases en plan top model en plan Pasarela Cibeles, que el personal diría " a esta chica le ha afectado el sol", jajaja.

Por cierto una curiosidad más de Éfeso, ¿sabíais que fue la primera ciudad donde se hizo publicidad? Mediante grabados en la piedra, losas grandes o en el mismo suelo de mármol, esculpían señales o imágenes que señalaban donde estaba el comercio al que aludían en cuestión... Curioso, verdad?

Después de esta maravillosa visita, y las correspondientes compras para cuñadas y demás, así como un souvenir del lugar... a la salida nos esperaba nuestro "taxista Alonso", bautizado así, sobre todo por el viaje de vuelta que nos dio. Como el susodicho quería habernos sacado más dinero y no pudo con mi cabezonería, a la vuelta nos tiró por carretera secundaria en vez de por autovía, y a toda leche, con una clase de adelantamientos que me hacían cerrar los ojos cada vez que nos veíamos pasando entre dos coches, el que casi echábamos a la cuneta por la derecha para pasar y el que nos venía de frente por la izquierda... simplemente alucinante o pa cagarte de miedo... y yo me decía que yo suelo conducir rápido.. una mierda pinchá en un palo pa mi jajajaja....

Una hora después, casi por milagro, llegamos sanos y salvos al puerto. Esa tarde abandonaríamos Turquía, Camino de Rodas, la ciudad del Coloso. Así que embarcamos, almorzamos algo y nos fuimos a relajarnos a la piscina y después a arreglarnos para la cena, esa noche era la Noche de Gala y nos íbamos a preparar para la ocasión, el de blanco y chaqueta y yo de negro una bonita combinación....

Llegó la cena, con nuestros nuevos compañeros de mesa, una pareja de Madrid, otra de Tarragona y otra de Uruguay, y después dimos una vuelta por los bares de turno, y a escuchar musiquita... y nos divertimos tanto que nos dio las 3 y pico de la mañana, lo que no nos acordamos es que al día siguiente teníamos que estar en pie a las 6 de la mañana, contratamos esa excursión y salía nada más y nada menos que a las 7 de la mañana.... Así que os imaginais como estaríamos, pero si no... ya os lo cuento en la siguiente entrega, vale??? (Continuará)...

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