sábado, 8 de julio de 2006

Soledad o Independencia. “La peste del siglo XXI”



Así lo llaman los psicólogos a vivir solos “La peste del siglo XXI”. Leyendo un artículo por la red me llamó la atención un dato, “El 35% de la población de entre 25 y 40 años vive sola”, y lo daban como un dato alarmante estadísticamente hablando.

¿Tan mal se ve en la sociedad que las personas decidan vivir solas?. Unas viven solas por unas causas, y otras por otras, unas veces la decisión es voluntaria, y otras pues no te dan opción a elegir. El que elige esta opción voluntariamente, lo llama Independencia y el que lo ve desde fuera lo llama Soledad. También hay personas que viven solas y no quieren estar solas, y personas que viven acompañadas y desearían vivir solas. Hay de todo…

Pero… ¿Por qué existe tanto temor a la soledad? En el mito de los seres redondos, Platón explica cómo Zeus decidió un día cortar por la mitad a los seres humanos. Éstos sintieron entonces un vacío insoportable y empezaron a buscar desesperadamente su mitad perdida.

Y así se hace en la mayoría de los casos, nos tiramos la mitad de nuestra vida buscando la media naranja. Pero es curioso, otro dato que me llamó la atención fue “Con un total de 96.447 casos en 1999, la cifra de divorcios y separaciones ha aumentado un 60% en la última década y un 176% desde que se aprobó la Ley del Divorcio en 1981. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, un 15% de familias son monoparentales. Si buscamos tan desesperadamente nuestra mitad perdida en una pareja, ¿como hay este número tan alto de divorcios y separaciones?, ¿Será que lo único que buscamos es vivir acompañados? Compartir una hipoteca, aumentar ingresos en la economía familiar, repartir las tareas del hogar, encontrar a alguien en casa cuando vuelves del trabajo, o como dicen en el Sur “Recogerse y sentar la cabeza”. La convivencia es difícil, y eso debe venir acompañado, de Respeto, Confianza y Comunicación. Eso es para mí la base de una relación de pareja, no solo huir de la soledad simplemente.

Conozco gente que se separa simplemente porque añoran su independencia de solter@s, y cuando vuelven a la vida de solter@s salen ahí fuera como si fueran a comerse el mundo, y a todos y a todas nos cuentan lo bien que viven ahora que son independientes, pero a la hora de llegar a casa es cuando echan de menos la vida en pareja, aunque eso no lo cuenten, ya que les da miedo que la gente piense que su libertad e independencia en casa no es tal como la cuenta fuera. ¿Porque la gente no es más sincera y dice lo que siente, y porque viven en una mentira, que ni ellos mismos se creen, y la cuentan a los demás a ver si así se hace más creíble, hasta para ellos….?

Dicen que el antídoto contra la soledad es la comunicación y la capacidad de relación. "Para salir del aislamiento es necesario hacer contacto, primero con nosotros mismos y después con los demás: familia, amigos, entorno laboral e incluso personas con las que sólo cruzamos cuatro palabras para comprar el pan”. Los que hemos decidido vivir solos, y en ello me incluyo, o por lo menos en mi opinión, estoy de acuerdo con ello, primero conócete, sopórtate, y aprende a convivir con uno mismo, sabrás disfrutar más de tu Independencia. Por mucho que vivas solo, no tienes porque sentirte en “soledad”. Cuento con la virtud de ser muy sociable, o por lo menos lo creo así. Tengo amigos en distintos ámbitos, trabajo, política, de los de toda la vida, etc…y tengo la virtud de no sentirme sola. Hay personas que aún rodeada de una multitud se siente sola, yo vivo sola pero no me siento así, afortunadamente. Sé que tengo amigos y amigas a los que si hago una llamada vienen a mi como el servicio de comida rápida…en menos de media hora los tengo conmigo. Y eso me hace sentir bien. Gracias a todos y a todas, de corazón, sabéis que a mi también me tenéis.

Otro medio muy usado actualmente, en el que los “solitarios” buscan su consuelo o evitar sentirse “solos”, es la Red. Miles de internautas utilizan la red como vía contra la soledad, pero amparados ante la protección de una pantalla, buscando ese “protector anti-rechazo”. Y esto hace que el contacto físico se desnaturalice aún más. Salir a un bar de copas y acercarte a un chico o a una chica cada vez les cuesta mucho más esfuerzo que sentarse frente a una pantalla y esperar en un chat a hablar con alguien. Estas relaciones nacen del vacío emocional y la gente se vuelca mucho en ellas. Aunque dices que quieres hablar de cine y literatura, siempre acabas charlando de tus problemas, de lo que sientes, de que te gustaría salir de donde estás, es decir, en vez de utilizar la red como un medio de comunicación más, la mayoría lo utiliza como tu psicoanalista particular, pero generalmente siempre protegido frente a una pantalla que protege tu anonimato, porque en el fondo no quieres revelar tu realidad de que te sientas solo o sola, eso te da miedo.

Los que se meten en la red a causa de un fracaso amoroso, esos son los más propensos a desear enamorarse de nuevo, y te sientes tan solo o sola que te vuelves loco por la primera o primero que te hace caso, como en la adolescencia. Y además, desarrollas una falsa seguridad debido al anonimato, porque sabes que en la Red nadie puede desenmascararte.

Otro dato estadístico que me llamó la atención en el artículo fué : “El 26% de los americanos se califica de solitarios crónicos. El 54% de los franceses afirma haber sufrido de soledad alguna vez. El 25% de los españoles dice sentirse solo con frecuencia, el 40% confiesa no tener ningún amigo íntimo y el 20% declara haber tenido problemas de depresión. Hay tanta soledad entre los solteros como en los casados. Quienes se cambian de casa más a menudo son, al parecer, los más solitarios. Las amistades son cada vez más oportunistas y es frecuente que sean tan superficiales que los que más amigos tienen ansían tener aún más. Los 17 millones de teléfonos móviles y 18 millones de fijos que existen en España no parecen aliviar el aislamiento crónico que padecemos. La soledad es inabarcable y mutante, siempre encuentra nuevos huecos en los que anidar. Así, la sociedad se deshumaniza progresivamente”.

En conclusión, si la sociedad se deshumaniza por estos términos, luego no nos quejemos de que a la sociedad no nos importe un pimiento lo que ocurre a mas de un radio de 15 km., de donde nos movemos, mientras no nos salpique. Nos volvemos egoístas, egocéntricos, e hipócritas, y según la llamada “Peste del siglo XXI”, esto va a más, o no, si reflexionamos a tiempo…. Así, que empecemos por conocernos nosotros mismos, luego a los demás, socializarte con el mundo exterior, mira a la ventana de vez en cuando y mira a la calle, ahí también se vive, y tú puedes vivir también ahí fuera comunicándote con los demás. No te aísles, aunque decidas vivir Independiente.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola hermanita:

Posiblemente sea la hipocresía de la gente, que por delante dicen una cosa y por detras piensan la contraria.

Y hay que darse cuenta de que uno no es el ombligo del mundo, y que el mundo no gira a su alrededor.

NO se habla, no se abre uno a los demás, en resumen, que nos queremos poco a nosotros mismos, y nos respetamos a nosotros mismos un poquito menos todavía.

UN besazooooo

Octavio

CARMEN RAMIREZ dijo...

Interesante reflexión Octavio. Ya tenemos otra cosa contra la que luchar... la hipocresía.
Besitos, tu hermanita